sábado, 31 de julio de 2010
Doble V.
Después de todo sé que nada es permanente, y que al impaciente se le olvida la miel del presente, nada es tan urgente, nada merece más la pena, que el instante que tenemos delante, y el siguiente y la oportunidad de hacerlo diferente.
miércoles, 14 de julio de 2010
VPA círculo zaca zaca garabato.
Ella es la dueña de mis anhelos. Parece que la oigo, así, susurrándome al oído como cuando cuchicheamos. Debe de ser que me enamora su sonrisa. Quizá me calle de vez en cuando solo para escuchar su cálida voz, suave como el murmullo de las olas. Quizá no deba hablar así de ella por osadía. Amistad no sería la palabra que nos define porque ya se queda atrás. Hemos superado el juego volviendo a comenzar quinientas veces. ¿Sabéis? Nunca perdemos.
Que tal si me canso y te dejo a tu aire, demasiado fácil decirlo y nunca decidiríamos dar tal paso. Vale, que me cae bien. Vale, estoy mintiendo. Nunca digas que te cae bien una persona a la que quieres como a tu vida. Que me estoy pasando, no lo creo. Y seguiría.
Demasiado tarde para volver atrás si algún día se me da por no haberla conocido. Es que no me deja que le chille. En el fondo sé que es una tontería. Dame una vida y te diré lo que se necesita para conservarla. Consígueme un billete y la llevaría a las estrellas para que no se olviden de que existe tal invención de la humanidad.
Es todo lo que quiero en esta vida.
Un poco de sal, un poco de azúcar, dos gotas de corazones y una gran mejor amiga.
Más te vale no olvidarte de todos aquellos veranos.
- Cárgame la cuenta, o me voy sin pagar lo que viviré con ella el próximo atardecer.
- No, perdona, es que no tiene precio.
Que tal si me canso y te dejo a tu aire, demasiado fácil decirlo y nunca decidiríamos dar tal paso. Vale, que me cae bien. Vale, estoy mintiendo. Nunca digas que te cae bien una persona a la que quieres como a tu vida. Que me estoy pasando, no lo creo. Y seguiría.
Demasiado tarde para volver atrás si algún día se me da por no haberla conocido. Es que no me deja que le chille. En el fondo sé que es una tontería. Dame una vida y te diré lo que se necesita para conservarla. Consígueme un billete y la llevaría a las estrellas para que no se olviden de que existe tal invención de la humanidad.
Es todo lo que quiero en esta vida.
Un poco de sal, un poco de azúcar, dos gotas de corazones y una gran mejor amiga.
Más te vale no olvidarte de todos aquellos veranos.
- Cárgame la cuenta, o me voy sin pagar lo que viviré con ella el próximo atardecer.
- No, perdona, es que no tiene precio.
domingo, 11 de julio de 2010
Silencio.
En tardes como esta en la que no te tengo entre mis brazos, suspiro. Quiero creer que la ventana está abierta por algún motivo. Las nubes componen el manto que cubre el sol, receloso de salir. La ciudad está tranquila y yo, en silencio. Puedo pensar en mil cosas a la vez, sin conseguir centrarme en alguna. Es posible que acabe por volverme loca. Hablaré sola para que tú me escuches en la distancia. Todo lo que digo tiene doble significado. A veces me gusta estar así, hasta que llegas con tu sonrisa que lo ilumina todo. Verás, me embriaga tu forma de pestañear hacia el horizonte. Pero no te veo, y pienso. Pienso que todo lo que digo jamás lo escucharás y que no vale de nada ocupar mi tiempo en esto. En tardes como esta te siento distante, y a la vez tan cerca como si me estuvieras tocando. Miro a mi alrededor y no te veo, pero sé que estás ahí. Posiblemente tú no estés haciendo lo mismo, o sí. Algún día moriré por tus besos, lejanos como lo están ahora, como lo está tu boca de mí. Y callaré mis sentimientos para que los descubras, para que sepas en realidad que todo lo que hago lo hago por ti.
Mientras, esperaré escondida en el rincón más remoto de tu alma, con el fin de que eternamente me conserves contigo.
Mientras, esperaré escondida en el rincón más remoto de tu alma, con el fin de que eternamente me conserves contigo.
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