viernes, 4 de noviembre de 2011
Cleared,
El sueño puede con mis párpados y sin embargo estoy aquí. Cuando nadie se da cuenta de que tú sí que estás, que en realidad te gusta pasar el tiempo así y de ninguna otra manera. Cuando prefieres creer que estás solo en el mundo porque te sientes mejor, te sientes libre de todo lo que te rodea, lo que te agobia, de todo aquel que te pregunta qué vas a hacer, a dónde vas a ir, qué te preocupa. Quizás es en esos momentos cuando quieres creer que el mundo solo eres tú, y nadie más, nadie que quiera entrometerse en lo que a ti te gusta hacer. Ahora toca escribir con la luz apagada, toca mirar a un punto en la pared y pensar que más allá de tu habitación no hay espacio, ni tiempo. Que sólo tu tiempo corre de minutos a horas. Pero es el único instante en el que no te importa en absoluto lo rápido que pasa, porque estás solo, porque cuando cierras los ojos sientes que de repente para, como si desapareciera también el espacio. Me gustan las 2 y 19 porque son tranquilas, porque aunque escuches un ruido de fondo que abandona el silencio puedes quedarte quieto y esperar. Esperar a que sean y 21 y entonces compruebes que sigues ahí, que tu tiempo sigue corriendo y que tu espacio se amplía, solamente porque es de noche y todo se vuelve vacío, vacío de voces. Por desgracia no llueve, me habría gustado quedarme dormida contando las gotas que empapan el suelo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario